AL PACINO (II)

abril 29, 2010

[Celebrando 70 años de su nacimiento (25 de abril de 1940). Entrevistado por Lawrence Grobel en el libro Conversaciones con Al Pacino, donde cuenta sobre una vez que vio desnuda a Madonna]

“Estaba bailando, y no llevaba ropa debajo del abrigo. En el curso del baile, en un momento de inspiración, se abrió el abrigo. Tiene un cuerpo extraordinariamente hermoso, como hecho de mármol. Cuando sea mayor y me saquen al porche en silla de ruedas, envuelto en una manta, para que el sol de otoño me dé un poco en la cara, si ves que tengo una sonrisa beatífica mientras disfruto del sol, probablemente esté pensando en ese cuerpo”.


AQUILES NAZOA

abril 25, 2010

[Escritor, periodista, poeta y humorista venezolano, (17-05-1920—25-04-1976). A 34 años de su desaparición física, texto de su Credo]


Creo en Pablo Picasso todopoderoso, creador del cielo y de la tierra. Creo en Charlie, hijo de las violetas y los ratones, que fue crucificado, muerto y sepultado por el tiempo, pero que cada día resucita en el corazón de los hombres. Creo en el amor y en el arte, como vías hacia el disfrute de la vida perdurable. Creo en los grillos que pueblan la noche de mágicos cristales. Creo en el amolador que vive de fabricar estrellas con su rueda maravillosa. Creo en la cualidad aérea del hombre configurado en el recuerdo de Ysadora Duncan, abatiéndose como una purísima paloma herida, bajo el cielo del Mediterráneo. Creo en la fábula de Orfeo. Creo en las monedas de chocolate que atesoro bajo la almohada de mi niñez. Creo en el sortilegio de la música, yo que en las horas de mi angustia vi al conjuro de la Pavana de Fauré, salir liberada y radiante a la dulce Eurídice del infierno de mi alma. Creo en Rainer Marie Rilke, héroe de la lucha del hombre por la belleza, que sacrificó su vida al acto de cortar una rosa por una mujer. Creo en las rosas que brotaron del cadáver adolescente de Ofelia. Creo en el llanto silencioso de Aquiles frente al mar. Creo en un barco esbelto y distantísimo que salió hace un siglo al encuentro de la aurora; su capitán Lord Byron, al cinto la espada de los arcángeles y junto a sus sienes el resplandor de las estrellas. Creo en el perro de Ulises y en el gato risueño de Alicia en el País de las Maravillas, en el loro de Robinson Crusoe, en los ratoncitos que tiran del carro de la Cenicienta; en Beralfiro el caballo de Rolando y en las abejas que labraron su colmena en el corazón de Martín Tinajero. Creo en la amistad como el invento más bello del hombre. Creo en los poderes creadores del pueblo. Y creo en mi mismo, puesto que sé que alguien me ama.

ANTONIO DYURICH

abril 24, 2010

[Artículo de opinión publicado el martes 20 de abril de 2010 en el diario El Yaracuyano, de San Felipe, estado Yaracuy]

El Padre Vicente

El pasado primero de abril se cumplieron treinta años de la desaparición física del Padre Vicente Lambruschini, cura obrero, chivacoeño, nacido en Italia a quien varias generaciones de la Chivacoa de mis tormentos le debemos mucho y a quien nunca debería olvidar mi pueblo. Y si Chivacoa le debe mucho, quiere decir, necesariamente, que Yaracuy le debe mucho. Pero esa fecha pasó desapercibida.

Ahora nos aprestamos a celebrar los 60 años de la creación del Colegio Santa María. Una de las instituciones educativas más importantes de nuestro estado, nacida de su vocación de educador junto al trabajo, desprendimiento y dedicación de las Hermanitas del Colegio, como las llamamos cariñosamente, Hermanas de la Presentación, formalmente.

El Padre Vicente llegó con apenas 28 años de edad a Chivacoa, hacía cuatro se había ordenado sacerdote. A Venezuela llega el 28 de abril y a Chivacoa el sábado 4 de junio de 1949, Lo recibe el jefe civil de la época, Don Eduardo Morales y se instala en la vieja casa cural, ubicada en la esquina de la avenida 9 con calle 9. Lo esperaba un chinchorro y unas viejas imágenes religiosas, quienes lo acompañarán en aquellos primeros días. Llega para ser el cura párroco de Chivacoa, Campo Elías, Urachiche y Sabana de Parra. Oficia su primera misa al día siguiente de su llegada, el domingo 5 de junio, Día de Pentecostés,  festividad de la venida del Espíritu Santo. Adelis Chirinos fue su primer monaguillo.

Como era un cura obrero y había sido capellán de éstos en Italia y Suiza, ingresa como chofer (recordemos que en aquellos años -1949- eran pocos los hombres que sabían manejar) en el Central Matilde, cuya primera zafra comenzaba en aquel año. Fue allí, reparando un camión, que a Don Jesús Azqueta, propietario de la factoría azucarera, le llama la atención aquel joven que lleva una cruz colgada del pecho y pacientemente soporta los improperios de un caporal abusador. Es entonces cuando se entera de que ese joven trabajador era el cura párroco de Chivacoa. Le ofrece ayuda para que se dedique a su trabajo pastoral. En ese momento empieza a germinar la semilla de ese frondoso árbol de la sabiduría y de la solidaridad que conocemos como Colegio Santa María.

Los que fuimos sus discípulos sabemos de su empeño por traer la Universidad a Chivacoa, que era decir a Yaracuy. Veía como sus muchachos, aquellos a quienes sus padres podían financiarles sus estudios, al terminar el bachillerato debían emigrar de su pueblo y de su estado y como a otros los alcanzaba el futuro con apenas 15 o 16 años. A esa tempranísima edad se acababan las opciones  de estudio para ellos por lo que debían ir al mercado de trabajo.

Por eso su empeño en traer la Universidad a Chivacoa. Y fue en El Ceibal, en unas hermosas instalaciones que había construido para que allí funcionara una escuela agrícola, donde tuvo su primera sede  el Instituto Universitario Tecnológico de Yaracuy, el IUTY. El presidente Caldera había decretado su creación y el Padre Vicente, con un canon de arrendamiento de un (1) bolívar anual, las cedió para que allí funcionara el IUTY. Allí nació la Universidad de Yaracuy.

Hoy, con dolor, vemos como hombres de la talla y envergadura de Monseñor Vicente Lambruschini, son olvidados por un estado y unas instituciones y distraen recursos y esfuerzos en la construcción de una historia en la que parece, según esa visión mezquina,  que en nuestro estado no ha habido nunca un yaracuyano digno de ser reconocido y honrado.

Hoy, a treinta años de su muerte, lo recuerdo y le escribo a la gente de mi pueblo, a los muchachos de la Chivacoa de mis tormentos, para que le pregunten a sus abuelos, a sus maestros, a sus padres, quién fue ese hombre que junto a las Hermanas de la Presentación fundó el Colegio Santa María y le dio el respaldo fundamental al IUTY para que la Universidad brotara en nuestro suelo.

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Como yaracuyano, nacido en Chivacoa y discípulo de Monseñor Vicente Lambruschini, comparto todo lo dicho en su honor   por Antonio Dyurich  en su artículo y de allí este otro espacio para divulgarlo. (Orlando Asuaje Garcés)

GAY TALESE

abril 20, 2010

[Periodista y escritor norteamericano (Ocean City, 1932), en su libro Retratos y encuentros]


“Aprendí a escuchar con paciencia y cuidado y a no interrumpir nunca, ni siquiera cuando las personas se veían en grandes apuros para darse a entender, ya que en esos momentos de titubeo y vaguedad la gente suele ser muy reveladora: lo que vacilan en contar puede ser muy diciente”.

ESTEBAN CASTILLO (II)

abril 18, 2010

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Este domingo a las 11 de la mañana acudimos a la convocatoria para la inauguración de la exposición “De lo pequeño a lo grande” en la galería Rafael Monasterios de la Universidad Centroccidental Lisandro Alvarado (UCLA) de Barquisimeto. Expectativas cumplidas, como era de esperarse, y una sorpresa para los asistentes:  estuvieron como invitados la violinista Liubalena González y el guitarrista Horacio Rivas quienes amenizaron el momento y mientras ellos tocaban, con gran maestría y destreza el artista Esteban Castillo pintaba un cuadro al ritmo de joropos y tangos.

La obra que ilustra la portada del folleto elaborado para la exposición es un mural realizado por Esteban Castillo como regalo para sus vecinos y que puede ser admirado por quienes transiten por la calle 54 entre carreras 13 y 14 de Barquisimeto, frente a la casa del artista.

Esta deferencia me hace recordar una anécdota del año pasado cuando en una exposición de Esteban en el Ateneo me fue presentada una persona que contaba con orgullo haber sido vecina del pintor durante su época de residencia en Francia. Yo, que desde hace unos cuantos años soy su vecino en la calle 54, también me enorgullezco de eso  y agradezco la parte del obsequio que me toca.

(Foto: tomada del diario El Impulso)

JESÚS DE NAZARET

abril 17, 2010

[Citado  en LUCAS 6:45]

El hombre bueno, del buen tesoro de su corazón saca lo bueno; y el malo, de su mal tesoro saca lo malo. Pues de lo que rebosa del corazón habla su boca”.

FIDEL CASTRO RUZ

abril 16, 2010

[Citado hoy en twitter  por Esteban Trapiello: @Trapiello mensaje de Fidel a CAP por golpe]


CÁSTOR E. CARMONA (III)

abril 12, 2010

[En el blog www.cronicasdelocronico.blogspot.com]

“El siniestro.

¡Pump! Ignoro si es verdad eso que durante un accidente grave pasan ante los ojos los momentos cruciales de la vida, lo que sí sé es que en los choques automovilísticos leves -como es este caso- mientras dura la exclamación de nuestra grosería favorita acontece simultáneamente un súbito recuento mental de valiosos datos tales como la vigencia del seguro del vehículo más el número telefónico de un amigo influyente (de preferencia juez y/o conectado en alguna esfera intimidatoria) que tienda una mano en medio de la vicisitud. Sumido en una sensación de irrealidad tras el volcamiento de la rutina, me bajo del carro a ejercer la acción típica en tales circunstancias: echarle la culpa al otro”.

LUIS CHATAING (III)

abril 10, 2010

[Viernes 09-04-10, en el programa “De nuevo en la mañana” por La Mega, tal vez aún “dolido” por el extravío de una laptop en un vuelo comercial hace algún tiempo]


“La única manera de que las armas compradas por Venezuela vayan a parar a otro país es que las envíen como equipaje por una línea aérea”.

RUBÉN BLADES (II)

abril 7, 2010

[Fragmento de su canción Patria, Álbum: Sencillos y Otras]

“Patria, son tantas cosas bellas. Como aquel viejo árbol,  que nos habla y renueva. Como el cariño que guardas después de muerta la abuela. Patria, son tantas cosas bellas. Son las paredes de un barrio, de su esperanza morena. Es lo que lleva en el alma todo aquel cuando se aleja. Son los mártires que gritan: bandera, bandera, bandera, bandera. No memorices lecciones de dictaduras o encierros;  la patria no la definen los que suprimen a un pueblo. La patria es un sentimiento en la mirada de un viejo”.